Día mundial de los Refugiados: un día vergonzoso para los países exportadores de armas

Hace dos años escribí el siguiente texto para recordar a los millones de personas que huyen. Dos años después, debo señalar que el texto es completamente actual. Lo que cambió fueron las cifras: ¡ahora es mayor número de personas está huyendo! ☹

Hoy se conmemora el Día Internacional de los Refugiados. Vine a Suecia junto con mi familia en calidad de refugiados políticos. Pudimos ejercer este derecho establecido por el derecho internacional. El ejercicio del derecho de asilo nos salvó la vida.

Según el informe presentado ayer por el ACNUR, a finales de 2017 huían 68,5 millones de personas en todo el mundo. Para poner esto en perspectiva, significa que una persona tiene que huir cada segundo.

Ninguna de estas personas eligió convertirse en refugiada. Se han visto obligados a abandonar sus hogares como consecuencia de la persecución, los conflictos, la violencia, el cambio climático o las violaciones de los derechos humanos. El informe rompe el mito de que los refugiados se encuentran en países del norte global. El 85% de todos los refugiados se encuentran en países del Sur global.

La mayoría de los refugiados en el mundo provienen de Siria, Afganistán, Sudán del Sur, Birmania y Somalia. Muchas de las personas que huyen son refugiados internos. Siria y Colombia son los dos países con el mayor número de refugiados internos, según el informe. Un común denominador para  estos países es que se ven afectados por conflictos armados. Es fácil ver que el flujo de armas es un factor importante y decisivo que ayuda a intensificar los conflictos.

En lugar de trabajar por la paz, se asume la idea patriarcal que los conflictos se resuelven mediante el uso de armas. Las noticias muestran cómo el mundo se encuentra en una carrera armamentista como no se habia visto en varios años. Según SIPRI, el Instituto Internacional de Investigación de la Paz de Estocolmo, el gasto militar mundial continúa aumentando a 14.847 millones de coronas suecas, o alrededor de 14 presupuestos estatales suecos completos. Hoy, el armamentismo es una de las mayores amenazas para la seguridad humana.

Pero también hay otros tipos de violencia que generan refugiados. Pienso en la violencia económica que impide que se puedan garantizar los derechos económicos y sociales para todas las personas en la sociedad. Según Oxfam, ocho personas (todos los hombres) poseen tanto como la mitad más pobre de la población mundial. Es un insulto para todos aquellos que, a pesar de sus esfuerzos, no consiguen una comida diaria.

También pienso en la violencia contra la naturaleza que crea refugiados debido al cambio climático causado en gran medida por el consumo demencial. El Panel Climático de la ONU (IPCC) señala que el calentamiento global será el causante de grandes desastres naturales con cientos de millones de nuevos refugiados climáticos, principalmente mujeres, como consecuencia. Por lo tanto, un trabajo de seguridad preventiva importante es el relacionado con los temas ambientales y, al mismo tiempo, el trabajo debe ser dirigido para que los refugiados climáticos sean reconocidos internacionalmente en la Convención de la ONU sobre Refugiados.

La perspectiva de los niños debe estar en el centro de la política de refugiados. Los niños solitarios que solicitan refugio son vistos con sospecha y están expuestos en Suecia, entre otras cosas, a evaluaciones de edad sin sustento científico, con el objetivo de reconocer el carácter de refugiado a la menos cantidad posible de niños. En los Estados Unidos, los niños son puestos en jaulas en una política de ”tolerancia cero” contra los refugiados. ¿Cuándo llamará la ministra de relaciones exteriores sueca al embajador de los Estados Unidos para organizar la protesta de este país contra esta forma de tratar a los niños?

Tener un día que llame la atención sobre todas las personas que se ven obligadas a huir, es una vergüenza para los países que producen armas y donde las exportaciones de armas financian parte del bienestar.

La respuesta l tema de los refugiados no se puede posponer. Es imposible creer que se pueda permanecer neutral en este tema. Estar en silencio significa aceptar la situación actual y otorga poder a quienes, mediante el abuso de poder, han creado un mundo desigual e insostenible. Mientras que trabajamos para que las armas desaparezcan del horizonte del mundo y se reduzca el impacto climático a un nivel que no amenace la vida en nuestro planeta, los gobiernos deben cumplir con sus compromisos internacionales. Esta obligación también incluye a Suecia, que las viola repetidamente al deportar personas a países donde se violan sus derechos humanos, a pesar del compromiso del país de cumplir con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos y la Convención sobre los Refugiados.

Jaime Gómez, portavoz de política exterior de Iniciativa Feminista de Suecia

Este artículo fue publicado originalmente en idioma sueco acá

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