El derecho de asilo no es negociable

Vine a Suecia como refugiado político, junto con mi familia. El derecho de asilo salvó nuestras vidas.

En enero de este año, ACNUR publicó el informe ”Viajes desesperados”. Allí, esta organización de las Naciones Unidas que trabaja con los refugiados informa que seis personas murieron en el Mediterráneo cada día en el año 2018. En total murieron 2275 personas que intentaban cruzar el mar para llegar a Europa.

Filippo Grandi, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, recordó al mundo en el lanzamiento del informe que ”salvar vidas en el mar no es una opción, no es política, es una obligación desde los tiempos más antiguos”. Podemos poner fin a estas tragedias mediante la adopción de un plan de acción a largo plazo basado en la cooperación regional, que ponga las vidas y la dignidad de las personas en el centro”.

Según ACNUR, más de 44,400 personas tienen que abandonar sus hogares cada día como resultado de la guerra o la persecución. Es aproximadamente la cantidad de habitantes de la ciudad de Enköping que tendrían que abandonar sus hogares. ¡Cada día! Hoy hay aproximadamente. 68.5 millones de personas en el mundo que huyen de la guerra.

Mientras el mundo está aumentando su gasto militar a $ 1822 mil millones de dólares en 2018, la UE se esfuerza, como nunca antes, por frenar la posibilidad de las personas para ingresar a la UE. La solicitud de asilo es un derecho humano de acuerdo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU y la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE. Pero algunos gobiernos dentro de la UE quieren negar esto. Todavía puedo escuchar a Heinz-Christian Strache, líder del partido populista de derecha del partido del gobierno austriaco FPÖ y el vicecanciller de Austria cuando dijo que ”la migración no es un derecho humano”.

Los estados miembros de la UE tienen una autoridad común responsable del control de las fronteras exteriores de la Unión. Se llama Frontex. En la práctica, Frontex es la autoridad que impide que las personas ejerzan su derecho a solicitar asilo. En lugar de garantizar rutas de escape seguras, la UE está aumentando y fortaleciendo la protección de las fronteras contra países que no están en el acuerdo Schengen. Según Fabrice Leggeri, Director General de Frontex, la agencia recibirá a 5,000 guardias de fronteras y otras 5,000 personas en un segundo momento para trabajar para que los migrantes regresan a sus países de origen y que no pueden quedarse en la UE. Sostenemos que la UE no necesita esta autoridad. Lo que la UE necesita es una política que facilite la migración entre la UE y el mundo exterior. Los recursos de la guardia costera y fronteriza se deberían redistribuir para garantizar una política de asilo integral, con un proceso de recepción digna y con la seguridad jurídica debida.

Paralelamente al fortalecimiento de la vigilancia fronteriza, la UE establece acuerdos con países fuera de la Unión con el objetivo de evitar que los refugiados alcancen las fronteras exteriores de la UE. Estos acuerdos se discuten con países que a menudo no cumplen con los requisitos básicos de derechos humanos y no respetan el derecho de asilo. Es una forma inaceptable que utiliza la UE para eludir la obligación de brindar protección a las personas que la necesitan y que desean ingresar a la UE.

Iniciativa feminista sostiene que el derecho de asilo no puede ser negociado. Todos los estados deben cumplir con sus obligaciones internacionales. La política de migración restrictiva de la UE tiene como consecuencia, entre otras cosas, que la trata de personas aumente y que las personas sean utilizadas en la prostitución. Por ello, Iniciativa feminista trabajará en la UE para que:

  • La UE cree rutas seguras para que los refugiados puedan entrar a Europa
  • La UE no celebre acuerdos con terceros países con el objetivo de impedir que los refugiados entren en las fronteras exteriores de la UE
  • Frontex sea desmontado y la UE asigne los recursos necesarios para un proceso de recepción de refugiados digno y con garantías jurídicas
  • Asegurar los recursos necesarios para que las mujeres, personas LGBTQI, niños y otros grupos que también son particularmente vulnerables.
  • Trabajar contra el tráfico de seres humanos y ofrecer protección a las víctimas sin importar su estatus legal

Jaime Gomez, candidato al parlamento europeo y vocero en asuntos de política exterior por el partido Iniciativa feminista

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